- Fecha:May 8th, 2007
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En principio, debería ser el fin de la pesadilla. 30 meses después de que comenzase el particular blitzkrieg de las excavadoras, Gallardón inaugura el último túnel de la M-30. Según ha dicho el alcalde, a pesar de todo, los vecinos saben que “ha merecido la pena”. En fin, no creo que Gallardón se meta mucho en este blog, pero la historia me toca de cerca. Más de cerca de lo que quisiera. Para quien no lo sepa: vivo en Marqués de Vadillo, al lado del vicente Calderón, al lado de unas obras que más de una vez a lo largo de los dos últimos años han dejado puestos perdidos de polvo los cristales de mi habitación. Todavía ahora sigo gozando de unas fastuosas vistas a lo más parecido que debe exitir al apocalipsis. Kilómetros y kilómetros semejantes a Hiroshima tras la visita del Enola Gay. Un gigantesco terreno devorado por las máquinas con cientos de obreros de la construcción trabajando las 24 horas del día para hacer realidad el proyecto faraónico faraónico del III Milenio gallardoniano.
¿Ha merecido la pena? Según. Se les puede preguntar a los vecinos que acabaron con problemas de ansiedad debido al ruido de carga y descarga, o al pitido intermitente y penetrante que seguía de marcha hasta las cinco de la mañana. (Doy fe, esto también lo oía. Me incluiría en el grupo, pero al menos no acabé ingresado). También se le podría preguntar (de hecho se les preguntó) al grupo de eurodiputados que salieron de Madrid con la boca abierta (¡Oh, my god!, se le escapó a uno) y que dictaminaron que las obras incumplían la normativa ambiental comunitaria. Incluso se les podría preguntar (si no hubieran muerto en el camino), a los ocho obreros sepultados en una obra donde la urgencia por terminarlo todo antes de las elecciones llevaban a jornadas de más de 10 horas diarias de trabajo.
Las prisas, es lo que tienen. Las mismas prisas que hicieron que el primer tramo acabase inundado horas después de inaugurarse. Pero, qué diablos, “ha merecido la pena”.

- Fecha:May 4th, 2007
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Visto hoy en El País
“Contenidos alimentados por los usuarios”. Los fundadores del sitio web de noticias Digg comprendieron ayer hasta qué punto los internautas se han tomado en serio esta filosofía de la que presume. Miles de usuarios se enfurecieron cuando el sitio decidió censurar una información, así que se dedicaron a bombardearlo durante horas, hasta que consiguieron colapsarlo y que el fundador de la página rectificara y admitiera la información previamente censurada. Es, como dice uno de los usuarios, “una rebelión del siglo XXI”.
Una combinación de 25 cifras y letras fue la que desató la revuelta.
Un internauta ha descubierto la clave que protege contra la copia a los nuevos DVD de alta definición y decidió enviarla a Digg. (…)
Los responsables de los DVD de alta definición violados (HD-DVD) escribieron a Digg informando a sus responsables de que la publicación de la clave antipiratería infringía su propiedad intelectual, así que debían retirar la noticia. Digg lo hizo, y canceló la cuenta del usuario. Pero la noticia ya había recibido 15.000 votos en 15 horas, todo un récord para la página, así que, cuando desapareció, los usuarios comenzaron a darse cuenta de que algo andaba mal. (…)
Con lo que no contaba Digg es con el poder de su propia comunidad, y con el ciberactivismo que identifica la labor de los lobby de la propiedad intelectual con una nueva y poderosa mafia. Así que cuando los usuarios se percataron de la censura, organizaron la guerra: mandaron miles de noticias, desde diferentes cuentas de correo y con diferentes encabezados, pero todas ellas referidas a la famosa clave, hasta el punto de que, a las 11.00 (hora española), una de cada dos noticias de Digg estaba referida a este asunto. El bombardeo colapsó la página.”
Sigue en Una rebelión del siglo XXI